Op. Láconi. Resumen de la partida.

Muy contento, así he terminado la mañana de Airsoft que he disputado hoy. Y creo que el resto de jugadores también.
Hemos recibido la visita de los TLS, un grupo de Córdoba con el que no habíamos jugado hasta ahora y parece que se han ido muy satisfechos; por el terreno, el ambiente de juego, los compañeros y el tipo de guión que hemos desarrollado.
Se les ha visto un poco acostumbrados a otras normas, algo que es normal pues nunca habían jugado con nosotros, pero una vez hablado todo y aclaradas algunas reglas del juego que aplicamos en las partidas de la 250 SAD, creemos que los pequeños inconvenientes se han solventado, y para la próxima todo saldrá mejor.
Como ya hemos dicho el guión desarrollado hoy ha dado mucho juego.
Por el terreno había repartidos 3 rotuladores; azul, verde y rojo. Cada jugador disponía de una cartulina y un brazalete blanco además del de su bando, que era rojo o azul. Cada jugador tenía que marcar en su cartulina una X de cada rotulador, cuando lo conseguía se quitaba el brazalete blanco. El objetivo último de cada bando era conseguir que todos su miembros terminaran sin brazalete blanco. El primer bando que lo consiguiera habría completado la misión.
Un guión tan sencillo parecía que iba a ser muy corto de realizar, pero nada más lejos de la realidad. Según iban los jugadores completando sus tres objetivos se iba viendo qué jugadores se convertían en VIP, que no eran otros que los que seguían teniendo el brazalete blanco, pues era a esos a los que había que eliminar para que el bando contrario no completara la misión.
Mientras tanto, los jugadores sin brazalete blanco no tenían otra labor que escoltar y proteger a sus compañeros VIP. Total, que según iba avanzando la partida iban quedando menos jugadores con brazalete y menos rotuladores que conquistar con lo que algunos de estos se convitieron en el centro de verdaderos combates en los que estaba involucrados ambos bandos casi al completo. Ha habido auténticos tiroteos con decenas de bb´s volando en todas direcciones. Lo dicho, una autética locura. Creo que hoy he descargado toda la adrenalina que tenía acumulada desde la última partida. He llegado a mi casa rebentado, pero con una sonrisa de oreja a oreja.