Estimado lector, déjame darte la bienvenida a este, mi humilde rinconcito, que podrás encontrar aquí en la página web de mi actual club de airsoft, del que además tengo el honor y el privilegio de formar parte como presidente y jugador.
Mediante estas líneas iré desgranando cuestiones relativas a todo el mundo que rodea nuestro apasionante hobby.
Para mí es sencillo presuponer que ambos somos aficionados, o al menos interesados, en las pistolas de bolitas. En cambio, es más que probable que tú te puedas preguntar de dónde sale este personaje y sus desvaríos.
Ciertamente, no deseo autoerigirme en el enésimo gurú del airsoft que viene a sentar cátedra y arrojar luz sobre la ignorante cabecita del jugador medio; ya hay bastantes de esos.
Básicamente, soy un aficionado con 30 años en el ajo al que se le ha brindado la oportunidad de hacerse cargo de este blog, que a grosso modo versará sobre mis vivencias y reflexiones, opiniones varias, consejos de toda clase, críticas sobre cine bélico o de acción, o cualquier otro tema que me queráis sugerir y consideréis importante, etc., etc., etc.
Como no soy el Papa y no gozo de la infalibilidad de este, todas y cada una de las entradas que vayan siendo publicadas tendrán activados los comentarios para que puedas participar de cada tema como te dé la real gana.
Votos a favor, en contra, debate, rebate u otras puntualizaciones serán siempre bien recibidas. En cambio, las salidas de tono o las faltas de respeto serán perseguidas implacablemente; se puede ser polémico sin caer en lo soez o la gañanería.
Una vez soltada toda esta parrafada, me despido hasta el siguiente artículo y te reto a que, mientras llega, cites de qué película sale la frase que da nombre al blog: «Pero qué puta es la guerra» y que, como veterano, he tenido infinidad de ocasiones de utilizar durante una partida… y es que ningún plan, por más brillante que sea, suele sobrevivir íntegro al contacto con el enemigo.
Nos vemos por las miras de nuestras armas.
¡Eslit bai!
Creo que es en La Chaqueta Metálica, ( «La Chupa de Chapa» para los más guasones). Pero no estoy seguro.
Efectivamente, la frase pertenece al film que citas y la pronuncia el ametrallador del helicóptero, Tim Colceri, que traslada al frente a nuestro protagonista Bufón y su compañero Rompetechos. Una participación prácticamente anecdótica para el actor que el casting original había contratado para interpretar el papel del durísimo sargento instructor durante la parte del entrenamiento como marines. Kubrick no pudo resistir darle el papel a R. Lee Ermey, que en principio solo estaba como asesor militar después de comprobar de primera mano como se desenvolvía en ese rol, y es que hay que tener en cuenta que ya lo había desempeñado durante la vida real pues pasó dos años como sargento instructor en el centro de instrucción de reclutas de los marines en San Diego, California, de 1965 a 1967. Resumiendo un actor pego el pelotazo dado el carácter tan emblemático de su personaje, y el otro se tuvo que conformar con una fugaz aparición como detalle de Consolación para soltar en pantalla poco mas que la frasecita de marras.
Ciertamente, pero que puta es la guerra.